La PUCMM clasificó a sus cuatro equipos a la fase regional, y finalmente el trío de Marco, Diego y Yira se coronó con el Grand Prize en la categoría de Computing, superando a más de 80 países, incluyendo a potencias tecnológicas como China, Brasil y España.
En el despacho de Miguel Franjul, director de Listín Diario, Marco Reyes, de 22 años, y Diego de Jesús Peralta Mora, de 23, conversaron sobre códigos, servidores y bases de datos con total naturalidad.
Junto a ellos estuvo su profesor, Jesús Nicolás Mejías. Solo faltó Yira Tavarez Espinal (23), quien reside en Los Mina y cursa el tercer año de Ingeniería en Ciencias de la Computación en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Ellos integran el equipo dominicano que regresó de Shenzhen, China, con el primer lugar mundial de la Huawei ICT Global Competition.
De un total de 120,000 estudiantes inscritos a nivel global, solo unos mil llegaron a la fase final tras superar exigentes eliminatorias nacionales y regionales.
La PUCMM logró clasificar a sus cuatro equipos a la fase regional, y finalmente el trío de Marco, Diego y Yira se coronó con el Grand Prize en la categoría de Computing, superando a más de 80 países, incluyendo a potencias tecnológicas como China, Brasil y España.
Este logro se suma al tercer lugar mundial en la categoría de Cloud obtenido el año anterior y al segundo lugar en una competencia de programación en Chile.
De los barrios a la cima
Ninguno de los integrantes del grupo proviene de un entorno privilegiado; sus raíces están en sectores vulnerables como Boca Chica, Los Mina y el kilómetro 13 de la autopista Las Américas. Todos escalaron desde institutos técnicos hasta la ingeniería.
«No provengo de una familia de muchos recursos, pero a través de la preparación he podido llegar a donde estoy», comentó Diego, quien destacó la alegría de su comunidad al ver buenas noticias en los medios locales.
Por su parte, Marco devuelve lo aprendido preparando a niños de escasos recursos para olimpíadas de matemáticas, buscando que se veanreflejados en su éxito y entiendan que con esfuerzo y consistencia se puede clasificar en universidades de prestigio.
Detrás del galardón hubo un sacrificio físico y mental extremo. El profesor Mejías, oriundo de Sabana Grande de Boyá, explicó que la universidad garantizó laboratorios y alimentación ininterrumpida durante la fase de preparación.
La intensidad no bajó ni en el trayecto hacia Asia. «En las 40 horas de vuelo, que sumaron tres días de viaje, los chicos no dejaron de estudiar. Lo hacían en los aeropuertos y al llegar amanecieron estudiando.
Compitieron trasnochados, pero ganaron porque su disciplina es inquebrantable», recordó el docente. Marco añadió que la clave para vencer la presión es la preparación: «Cuando estás preparado, no hay margen para los nervios».
Estrategia y trabajo en equipo
El examen final en Shenzhen consistió en una prueba práctica de ocho horas para resolver problemas empresariales reales utilizando tecnología Huawei.
Los jóvenes trabajaron en la portabilidad de programas, migración de sistemas a infraestructuras como la arquitectura ARM64 y optimización de bases de datos seguras.
La prueba se dividió en tres secciones de 500, 300 y 200 puntos. En la distribución de tareas, el equipo priorizó la estrategia sobre el ego. Marco cedió las partes más complejas a sus compañeros y Yira asumió la sección de mayor valor (500 puntos). Como todos estudiaron todo para poder asistirsemutuamente, completaron el examen con dos horas de anticipación, cumpliendo con el 95% y 98% de los requerimientos.
Al abordar el avance de la inteligencia artificial (IA) y el temor a que reemplace profesiones, Marco calificó los escenarios apocalípticos como distópicos. «Todavía no estamos en el punto donde la IA tome voluntad propia.
Uno le da un comando y ella da una salida; al final del día, el humano sigue siendo el gestor». Ambos estudiantes coincidieron en que la IA debe verse como una herramienta auxiliar para automatizar tareas repetitivas y ganar eficiencia, sin delegar en ella la capacidad de razonamiento.
Como mensaje final para la juventud que evalúa su futuro profesional, Diego enfatizó la importancia de la vocación.
«Lo fundamental es seguir algo que realmente te guste. Una carrera que llame tu atención para que, por más dedicación y esfuerzo que requiera, no te canse hacerlo.No es lo mismo trabajar solo por el beneficio económico que por la emoción de lo que haces. Eso es lo que te impulsa a llegar lejos», concluyó.
La Huawei ICT Competition, traducido al español como Competencia Global de Tecnologías de la Información y Comunicación de Huawei, es un evento académico y tecnológico anual de escala mundial organizado por el gigante tecnológico Huawei.
Está diseñado especialmente para estudiantes universitarios y de institutos técnicos de todo el mundo que forman parte de las academias asociadas a la empresa (Huawei ICT Academies).
Este concurso busca promover el desarrollo del talento joven en áreas de tecnología de punta, cerrar la brecha entre la teoría universitaria y la práctica empresarial, y facilitar la inserción laboral de los estudiantes en la economía digital.
TD: PLD






