Mil bajaban del sur, tres mil del norte, cinco mil del este y cuatro mil del oeste… de repente una gran multitud llenaba como el mar a un pequeño recipiente de más de 20 mil espectadores.
Era la 4:00 de la tarde, cuatro horas antes de la inauguración de los 100 años de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, nadie tenía claro lo que iba a ver, pero el fervor mental de las competencias que vienen tras subir el telón los llevó a ver la historia desde inicio para tratar de completar hasta el final.
Las calles del centro olímpico vieron desfilar como en un sueño de antaño a familias sonrientes por sus vías peatonales, parejas abrazadas y otros con mesadas en las zonas verde, abuelos subiendo las rampas en sillas de ruedas y caminadores, todos con un mismo objetivo:
“Vinimos a gozar, a ser parte de la historia”, argumentó Virginia María Muñiz, acompañada de botellas de agua, ‘picadera´ casera y maíz sancochado.

Juan Payán, con su esposa Gloria y su nieto Carlos Nelson, entiende que son momentos históricos que pocas veces vive un país: “Estamos aquí para poder contar la historia, y que él también siendo un niño la vea; mi papá me trajo a ver los Doce Juegos y eso me marcó positivamente”.
Una delegación de periodistas de Haití dio las gracias por estar aquí compartiendo la historia, afirman que esta vez no vienen con su fútbol, pero sí con un buen taekwondo, bádminton, judo y atletismo.
Maikrel Pappines Nava, de la delegación mexicana, cree que los juegos tienen un buen color, pero que las competencias serán muy duras para todos y que desea que cuando México pierda en alguna competencia, Dominicana capitalice ese oro.
Asistencia del Presidente
Al acto de lanzamiento de Santo Domingo 2026, tercera versión de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que celebra el país, la multitud esperaba la asistencia del presidente Luis Abinader, quien había asegurado su presencia.
“Al presidente hay que reconocerle que cumplió con los requerimientos de los Juegos, él dio los cuartos y sin eso no era posible hacerlos”, dijo Pedro Féliz Díaz, profesor de educación física.
Entre los miles de parroquianos que a medio tarde-noche ingresaban al gran estadio “Félix Sánchez”, se distinguía por su altura el espigado exjugador del seleccionado de básquet, José “El Grillo” Vargas, quien reveló sentirse emocionado, casi nervioso por el buen ambiente de los Juegos y de cómo la gente los ha acogido.
“Yo me vi muchas veces en esta situación cuando representé al país en Centroamericanos y Panamericanos, Centro-básquet y todo lo que se hacía en esa época.
“A los muchachos que no se presionen; que hagan lo que puedan y que gocen este momento que es el de ellos”, dijo el fascinante jugador nativo de La Romana.
TD: PP






