Como evidencia de su política de “cero tolerancia”, el Ministerio de Defensa destacó la detención, en diciembre de 2025, de un segundo teniente del Ejército dominicano en la provincia San Juan.
El Ministerio de Defensa (MIDE) aclaró ayer jueves que la coincidencia de calibres o marcas de municiones encontradas en Haití con el material adquirido legalmente por la República Dominicana no constituye una evidencia de transferencia autorizada ni implica responsabilidad institucional.
Mientras tanto, el ente militar reafirmó su compromiso con la transparencia, la cooperación internacional y el control estricto del material bélico.
La posición oficial surge en respuesta al más reciente informe del Panel de Expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), el cual advierte que redes transnacionales reponen los arsenales de las bandas armadas haitianas mediante el tráfico ilícito y el desvío de existencias en Haití y, en menor medida, en territorio dominicano.
En su informe, el Panel de Expertos advierte que los esfuerzos conjuntos entre Haití, la República Dominicana y los Estados Unidos resultan aún “insuficientes dada la magnitud del problema”.
Frente a los requerimientos presentados por el Grupo de Expertos a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el MIDE enfatizó que las autoridades militares no han permanecido indiferentes y han suministrado de manera fluida las informaciones requeridas sobre la adquisición, distribución y trazabilidad de los pertrechos.
Como evidencia de su política de “cero tolerancia”, la institución destacó la detención, en diciembre de 2025, de un segundo teniente del Ejército dominicano en la provincia San Juan.
El oficial fue sorprendido junto a un ciudadano haitiano en el sector La Tinaja mientras transportaba de forma irregular 1,516 cartuchos de diversos calibres en una motocicleta. El militar fue sometido a la justicia y cumple prisión preventiva como medida de coerción.
Respecto a las municiones calibre .50 mencionadas en el documento internacional, la entidad militar precisó que corresponden a material de antigua fabricación.
Debido a los procesos históricos, administrativos e institucionales transcurridos desde su elaboración, no se ha podido determinar la vía por la cual llegaron a Haití, aunque se mantienen las investigaciones abiertas para esclarecer los hechos.
El MIDE recordó, además, que el propio informe de la ONU reconoce como “una buena práctica” el marcado de las municiones que realizan las Fuerzas Armadas dominicanas para facilitar su trazabilidad.

Contexto del informe del Panel de Expertos de la ONU
El informe del organismo internacional sostiene que las redes transnacionales de tráfico de armas y estupefacientes continúan operando a través de la frontera y las aguas territoriales entre la República Dominicana y Haití.
De esta manera, agrega, se están reponiendo de manera constante los arsenales de las bandas armadas haitianas mediante el desvío de existencias nacionales y el contrabando ilícito.
Ante esto, ha advertido que, a pesar de las medidas de control implementadas por las autoridades de Haití, la República Dominicana y los Estados Unidos, los esfuerzos conjuntos siguen siendo “insuficientes dada la magnitud del problema”.
“El embargo de armas impuesto por la ONU continúa incumpliéndose de forma sistemática”, indica, aunque reconoce la cooperación y el apoyo positivo brindado por la República Dominicana a las investigaciones del Panel.
Seguido expone sobre dos vías críticas de suministro a los grupos pandilleros del atormentado país lindante con Republica Dominicana.
Hace anotación de que las existencias de armas de fuego y municiones en Haití y, en menor medida, de la República Dominicana, “están sufriendo desvíos que alimentan directamente a las bandas y otros actores armados no estatales”.
El otro dato señala que “en el departamento del Centro (Haití), organizaciones delictivas como las bandas 400 Mawozo y Canaan han consolidado el control de rutas clave que conducen directamente a la frontera dominicana”, y que a través de estas vías “extorsionan el tránsito y trafican armas, municiones y mercancías”.
La inestabilidad institucional haitiana y la porosidad regional han estimulado la delincuencia organizada transnacional en la zona del Caribe, agrega el informe .
Según sus hallazgos, durante el período evaluado entre octubre de 2025 a julio de 2026, se registraron niveles sin precedentes de incautaciones de cocaína y cannabis.
La crisis de violencia ha provocado que 1.5 millones de personas, aproximadamente el 12 % de la población haitiana, se encuentren en situación de desplazamiento interno.
El documento subraya la preocupación de los organismos internacionales ante el continuo flujo de nacionales haitianos devueltos a la fuerza desde países vecinos, más de 270,000 en el año precedente, lo que acentúa la presión humanitaria en las zonas fronterizas y receptoras.
Ante la escasa capacidad institucional y la falta de una estrategia nacional de seguridad en Haití, sostiene, “el panorama de seguridad pública se ha fragmentado gravemente”.
TD: PLD







