Mañana celebramos el Día de los Padres, una fecha que nos invita a reconocer el inmenso valor de esos hombres que, con amor, sacrificio y ejemplo, han dedicado su vida a formar familias y a construir una mejor sociedad.
En esta ocasión, quiero rendir un homenaje muy especial a mi padre, Manuel Batista (QEPD), cuya fotografía acompaña este mensaje. Aunque ya no está físicamente entre nosotros, su legado permanece vivo en cada enseñanza, en cada consejo y en los principios que sembró en mi vida. Un padre puede partir de este mundo, pero jamás deja el corazón de un hijo que aprendió a amarlo y respetarlo.
A todos los padres dominicanos, mi más sincera felicitación. Gracias por las largas jornadas de trabajo, por los sacrificios silenciosos, por la protección, la orientación y el amor incondicional que brindan a sus hijos. Ustedes son pilares fundamentales de la familia y un ejemplo para las nuevas generaciones.
Y a quienes, como yo, recordamos a nuestros padres desde la eternidad, elevemos una oración por sus almas y honremos su memoria viviendo con los valores que nos inculcaron.
¡Feliz Día de los Padres! Que Dios bendiga abundantemente a todos los padres de la República Dominicana y conceda descanso eterno a quienes ya partieron, pero siguen viviendo para siempre en nuestros recuerdos y en nuestro corazón.
En memoria de mi padre, Manuel Batista (QEPD), con profundo amor, respeto y eterna gratitud.






