Familiares, testigos y comunitarios aseguran que lo sucedido en La Barranquita fue una ejecución extrajudicial de los agentes del Dicrim
Santiago. Al cumplirse seis días del operativo en el que agentes de la Policía Nacional ultimaron a cinco hombres en el parqueo de una plaza en la Avenida Olímpica del sector La Barranquita, persisten las dudas y temores sobre lo ocurrido aquella tarde y se multiplican los reclamos de justicia.
En tanto que el Ministerio Público, encabezado por el fiscal actuante Gerardo Ponce, durante un descenso en el lugar donde se registraron las muertes informó que la investigación se realiza bajo la dirección de la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso y del magistrado Wilson Camacho.
“Estamos levantando pruebas para continuar con el proceso, hay que esperar los resultados”, afirmó, al destacar que los peritajes incluirán análisis balísticos y revisión de cámaras.
De su lado, la médico forense Gilda Peguero, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), explicó que durante el levantamiento se encontraron huellas y sangre en el pasillo donde cayó Vladimir, pero ningún indicio relevante dentro de la barbería.
“En el pasillo había sangre y huellas de manos ensangrentadas, pero en el interior de la peluquería no encontramos nada”, precisó la profesional de la medicina.
Caso La Barranquita: Dicen que fue una ejecución
Familiares, testigos y comunitarios aseguran que lo sucedido fue una ejecución extrajudicial por parte de los agentes del Dicrim que intervinieron un edificio donde operaba la barbería de José Vladimir Valerio Estévez, de 25 años.
Los agentes también le quitaron la vida a Carlos Enrique Guzmán Navarro (El Charly), quien era cliente habitual del barbero, así como a Edward Bernardo Peña Rodríguez, Elvis Antonio Jiménez Rodríguez y Julio Alberto Gómez.
La versión policial sostiene que las víctimas se disponían a asaltar la empresa Embarque Colonial, ubicada al lado de la barbería, y que al verse sorprendidos dispararon contra los agentes.
Sin embargo, testigos entrevistados por periodistas y abogados rechazan el relato policial, una mujer que presenció los hechos declaró que solo se escucharon disparos a la llegada de los agentes y luego se encerró y, al salir, vio el cuerpo de Vladimir en un pasillo o callejón del edificio y el de “Charly” junto a otro hombre.
Otro testigo afirmó haber visto cuando “un agente intentó colocar un arma junto al cuerpo de Vladimir”, hecho que, según asegura, fue desmentido por imágenes grabadas dentro del edificio.
Madre pide que se haga justicia por crimen de hijo
“No quiero ver a mis otros hijos pasar por esta situación, pedimos justicia y que los culpables paguen. Mi hijo, aunque grande, era un niño”, expresa entre llanto Helena Estévez, madre del barbero asesinado
En el lugar, comunitarios improvisaron un altar con velas y pancartas, donde uno de los mensajes reza: “Me llamo José Vladimir Valerio, me segaron la vida por mala práctica policial de costumbre, ayúdame a que no maten mi moral”.
Rafael Valerio, abogado y primo del barbero asesinado, pidió una investigación independiente que garantice objetividad, la preservación de la escena del crimen y de la cadena de custodia, la entrega íntegra de vídeos de cámaras públicas, privadas y corporales, acceso a un peritaje forense independiente en caso necesario y medidas de protección para testigos y familiares, quienes han denunciado amenazas.
En tanto que un hermano del barbero aseguró que éste era un hombre bueno, trabajador, sin antecedentes y que hoy quiere ser manchado su nombre.
TD: PEC






