
El líder pandillero haitiano Jimmy Chérizier, alias Barbecue, aseguró este miércoles que permitirá el regreso de habitantes desplazados a varios barrios del centro de Puerto Príncipe, actualmente controlados en un 90 % por bandas armadas.
«Dado que son nuestros soldados los que están allí, impidiendo que la gente regrese, vamos a pedirles que se retiren, para que la población pueda volver a sus casas», declaró Chérizier en un video difundido en redes sociales.
El expolicía, cabecilla de la coalición de pandillas Viv Ansanm (Vivir Juntos), anunció que, antes de que finalice agosto, retirará a sus hombres de sectores como Delmas 30, Solino, Christ Roi y Nazon. Estados Unidos mantiene sobre él una recompensa de 5 millones de dólares.
No es la primera vez que Chérizier plantea esta iniciativa, pero en esta ocasión ya se ha observado el regreso de familias a sus barrios de origen, según constató la agencia EFE.
Desplazados en movimiento
El domingo pasado, miles de personas desplazadas de zonas como Solino y Nazon se manifestaron en Puerto Príncipe para reclamar su derecho a volver a sus hogares. Al día siguiente, centenares de ellas fueron vistas en la autopista de Delmas, emprendiendo el retorno.
Mensaje de Barbecue
En su declaración, el pandillero señaló que esta decisión busca «corregir los errores cometidos por las bandas» y negó haber recibido dinero del Gobierno para facilitar la retirada.
«Esta paz no se ha conseguido a cambio de dinero. Es una paz que permite al pueblo volver a sus hogares y replantear nuestra lucha contra el Consejo Presidencial de Transición y su primer ministro», afirmó.
También advirtió que, mientras se retiran de algunos barrios, Viv Ansanm prepara «nuevas estrategias de combate» contra las autoridades haitianas, a las que acusó de corrupción.
Operativos policiales en marcha
El anuncio se produce en momentos en que la Policía Nacional de Haití (PNH), con el respaldo de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), intensifica sus operativos contra las pandillas que dominan gran parte de la capital.
La misión, integrada por cerca de 1.000 agentes encabezados por Kenia, ha empleado drones kamikazes en los últimos meses para combatir a los grupos armados, de los cuales cientos de miembros han muerto en enfrentamientos recientes.
TD: PP