
Agosto 14, 2025. Jueves de TBT, Jueves de Caridad
Por: Ing. Rafael A. Sánchez C.
“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas…”
Eclesiastés 9:10
Hoy es un día para detenernos y rendir honor a una de las profesiones que, con disciplina y ciencia, transforma ideas en realidades tangibles: la ingeniería. Este reconocimiento se extiende a todos los ingenieros del mundo, de la República Dominicana, de mi provincia San Juan y, de manera especial y entrañable, a los de mi amado y bendecido terruño natal: Vallejuelo del alma.
La ingeniería, más que un oficio, es un pacto con la excelencia y la humanidad. Como dijera Herbert Hoover, ingeniero y presidente de los Estados Unidos: “La ingeniería es una gran profesión. Hay tantas oportunidades para servir a la humanidad como para lograr la prosperidad personal”. En mi caso, mi vida profesional ha sido honrada por ejercer con pasión y rectitud la carrera que considero mi primera vocación, aunque cronológicamente fuera la segunda: Ingeniería Industrial.
Lo he dicho siempre y lo repito con vehemencia, amor e integridad: si Dios me concediera la gracia de volver a nacer, hipotéticamente hablando, pediría repetir muchas cosas. Nacer nuevamente en Vallejuelo, ser hijo de Evia, conocer a la misma esposa con la que he compartido 32 años de vida, tener los mismos hijos con la misma formación e integridad, gozar de mis mismos hermanos y amigos de siempre, y aprender de los mismos maestros que marcaron mi camino. Y, sin lugar a dudas, volvería a ser Ingeniero Industrial.
En palabras de Theodore von Kármán: “Los científicos estudian el mundo tal como es; los ingenieros crean el mundo que nunca ha sido”. Ese es nuestro compromiso diario: diseñar, construir, optimizar y servir, siempre de la mano de la ética, la prudencia y el respeto a la dignidad humana.
A mis colegas ingenieros, les invito a mantener incólume el juramento que hicimos al investirnos, trabajando siempre con responsabilidad, creatividad y rectitud, para que nuestros estandartes profesionales se cumplan a cabalidad, en armonía con Dios y con los decálogos de la vida.
Felicidades, ingenieros, amigos y hermanos todos. Que el Creador siga dándonos la sabiduría y la firmeza necesarias para que, con cada proyecto, levantemos no solo estructuras y procesos, sino también esperanza y progreso.
Ing. Rafael A. Sánchez C.
DIOS ES BUENAZO…!!!