Este viernes 17 de julio se vencen los 30 días de plazo ordinario durante los cuales fue enviado el proyecto de ley de reforma laboral a la Comisión Permanente de Trabajo, para que, en este tiempo, los sectores empresarial y laboral lleguen a un acuerdo sobre los puntos que requieren consenso de la pieza, con el Gobierno como intermediario y sin tocar la cesantía.
La iniciativa estancada en la Cámara de Diputados perime el domingo de la próxima semana si no es refrendada por el Congreso Nacional antes de esa fecha. Hace justo un mes de que, a petición del presidente Luis Abinader, el pleno de los diputados remitió a comisión el controversial pliego de ley.
Mélido Mercedes, presidente de la comisión, dijo que el equipo se reuniría ayer en horas de la tarde, con el propósito de, si hubiera quórum, “hacer la votación y ratificar el informe”, para presentarlo al hemiciclo en la sesión.
Según ponderó, los pocos artículos que carecían de consenso en la reforma laboral, ya lo tienen y solo falta votarlos.
Mercedes lamentó que el Gobierno culpe a la Cámara de Diputados, a través del Ministro de Trabajo, de la demora en la aprobación del proyecto de ley, cuando “ellos son todos unos” y cuentan con mayoría en el Congreso.
“El que sabe que no tiene culpa absolutamente ni de una manera mínima somos nosotros como presidente de la comisión. Y ustedes los medios son testigos oculares, porque han estado al tanto del asunto”, sostuvo.
El pasado 8 de julio, el ministro de Trabajo arremetió contra la Cámara Baja por su demora en la aprobación de la iniciativa, que está a punto de perimir en ese órgano, por segunda ocasión. Eddy Olivares aseguró que si los legisladores dejan que la pieza caduque el 26 de julio, será “un fracaso lamentablemente” para el Congreso Nacional, en especial para la Cámara de Diputados.
TD: PLD







