Al menos 21 personas han fallecido y más de un centenar han resultado heridas tras el choque y descarrilamiento de dos trenes ocurrido la tarde de este domingo en las inmediaciones del municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, en lo que ha sido calificado como uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.
El siniestro se produjo alrededor de las 7:45 de la noche, cuando un tren de la operadora Iryo se salió de los desvíos de entrada a la estación, invadió la vía contigua y colisionó con un tren de larga distancia que cubría la ruta Puerta de Atocha–Huelva. Como consecuencia del impacto, varios vagones descarrilaron, dejando a numerosos pasajeros atrapados.
El consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, calificó la situación como “muy grave” y advirtió que la cifra de fallecidos podría seguir aumentando, debido a la gravedad de algunos heridos y a que continúan las labores de rescate en la zona del accidente.
Equipos de emergencia, bomberos, personal sanitario y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) fueron desplegados durante la noche con material de rescate, excarcelación e iluminación para asistir a las víctimas y asegurar el área. Algunos pasajeros tuvieron que ser evacuados a través de las ventanillas de los vagones dañados.
Como medida preventiva, se suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, y los convoyes que se encontraban en tránsito fueron redirigidos a sus estaciones de origen, mientras se evalúan los daños en la infraestructura ferroviaria.
Las autoridades han abierto una investigación para determinar las causas del accidente, mientras continúan las tareas de atención a las víctimas y apoyo a sus familiares. El suceso ha generado una fuerte conmoción a nivel nacional y ha reavivado el debate sobre la seguridad ferroviaria.
TD: PP






